Una taberna romana

Estimados/as alumnos/as: espero que disfrutaran el viernes pasado con la taberna romana que montamos en clase.

A continuación, les dejo alguna información sobre las tabernas romanas (del ejercicio de comprensión lectora trabajado en clase), un interesante vídeo y algunas imágenes.

Texto del libro Los bajos fondos de la Antigüedad de Catherine Salles (Barcelona, 1983)

“En general se trata de construcciones modestas: las conocemos bien por los muchos albergues que animan todavía hoy las calles de Pompeya. En el interior, una o dos salas reciben a los clientes; hay algunos cuartos arriba, y un jardín, donde los clientes pueden sentarse bajo una glorieta. Muchas de estas tabernas, las thermopolia, se prolongan en la calle en un mostrador con ánforas que contienen vino fresco o caliente. El viandante que no tiene tiempo de entrar al establecimiento, puede hacerse servir rápidamente un vaso de vino y comer de pie un salchichón o tortas calientes.

Los nombres de las tabernas se anuncian en enseñas pintadas o en cuadros hechos de mosaicos. Ciertos propietarios no dan prueba de gran imaginación, y se contentan con bautizar sus tabernas con una indicación topográfica: “En las Rocas Rojas”, “En el Peral”, “En el Templo de Diana”. Otros, quizá más distinguidos, buscan la originalidad: el albergue de “El Elefante”, en Pompeya, está adornado con un dibujo que representa un elefante rojo. El establecimiento de Euxinus, siempre en Pompeya, “El Fénix”, conserva todavía la magnífica enseña que le ha dado su nombre: un fénix se pasea en un decorado floral de gran delicadeza; encima de él, dos pavos reales encuadran las frase de bienvenida: “¡Sé feliz, tú también, como el Fénix!”. Y como la mayoría de los albergues o tabernas sirven, clandestinamente o no, de lugares de prostitución, ciertas enseñas indican que la casa puede ofrecer otros placeres además de los de beber y comer: un establecimiento de Roma, sin duda alguna muy acogedor, se llama “Las Cuatro Hermanas”. En el llamado “Muchachas de Asellina”, en Pompeya, Aeglé, Maria y Zmyrina aseguran la continuidad del servicio bajo las órdenes de “madame” Asellina.

A la entrada del establecimiento, una pancarta da todas las precisiones sobre los servicios ofrecidos a los clientes. En Pompeya, la tabernera Hedoné da a conocer el precio de sus vinos:

“Por un as, aquí, se bebe vino. Si pones 2 ases, beberás del mejor. Si pones 4, beberás del de Falemo.”

Taberna en Ostia

Taberna de Lucio Vetucio Plácido en Pompeya

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3 pensamientos en “Una taberna romana

  1. Pingback: Una taberna romana | Mundo Clásico | Scoop.it

  2. Profe vi un error k me acabo de dar cuenta pero no podia comentar en la foto de los gladiadores .. el recitario o redero lleva un casco como el del mirmidon

  3. Hola, Jeremy. Los reciarios no llevaban casco. Si lo has visto representado así en alguna parte es un error. Gracias y saludos.

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